Hablar de aborto es delicado y doloroso y por eso se tiende a hablar poco o nada sobre este tema. Sin embargo, las constelaciones familiares nos muestran una y otra vez el impacto que tiene en la madre, los hermanos y el sistema familiar en general, independientemente de que sea natural o provocado. No se trata pues de abordar este asunto desde ningún posicionamiento moral si no de dar a conocer las dinámicas patológicas que genera en el sistema. Muchos abortos no se conocen, son de muy pocos días y ni siquiera la madre es consciente de ellos.

Con los nuevos métodos de diagnóstico precoz de embarazo, se ha podido observar que casi el 50% de los embriones se pierden antes de que se implanten en el útero, y después alrededor de un 20%. La medicina sólo tiene en cuenta éstos últimos, pero se sabe que la vida comienza en el mismo momento en que tiene lugar la concepción.

Podría parecer que un aborto de horas, días o pocas semanas no tiene impacto en el sistema familiar, pero en constelaciones familiares hemos observado que ocupan el mismo lugar que cualquier bebé nacido y muerto nada más nacer. Si no se ubica a estos embriones, que ya habían iniciado su existencia, se genera una exclusión en la familia, con las consiguientes consecuencias. Es un tema complicado porque es bastante desconocido a nivel general.

 

Efectos en la familia

 

  • En los padres

Normalmente, para una mujer tener un aborto es siempre muy doloroso, aun cuando no haya sido consciente o haya sido provocado. A veces el mismo dolor hace que no se gestione bien el duelo o se desee olvidar cuanto antes. En estos casos es muy habitual que parte de la energía de la madre, y a veces la del padre, quede retenida en este suceso con el consiguiente perjuicio para los demás hijos si los hubiere, y para la propia madre que a veces inconscientemente boicotea su propia felicidad: “si mi hijo no vive, yo tampoco”.

El dolor de las mujeres por los hijos perdidos se transmite de generación en generación y a veces un miembro posterior del sistema, generalmente una mujer, actualiza ese dolor, manifestándolo de diferentes formas. Cuando el origen de ese dolor sale a la luz, el duelo puede cerrarse de manera correcta dando a cada uno su lugar y así ningún otro miembro del sistema tendrá que evidenciarlo.

 

  • En los hermanos

Sabemos lo importante que es ocupar el lugar correcto en el sistema familiar. Cuando se produce un aborto o varios, sobre todo antes del primer hermano vivo, afecta al lugar de todos los hermanos. Si no se tienen en cuenta generan confusión y conflicto.

Supongamos que hay dos abortos antes del primer hermano vivo que se considera el mayor. Este hermano, inconscientemente sabe que no es el primogénito, para él este lugar que no le corresponde se convierte en una carga. En este ejemplo, su lugar correcto sería el tercero. Lógicamente los abortos de los primeros puestos afectan también al lugar del resto de hermanos.

Cuando el aborto está entre dos hermanos vivos, afecta y hay que re-colocar al siguiente hermano después del aborto y así sucesivamente. Tenemos que tener en cuenta que siempre algún hermano vivo se va a ligar al hermano no reconocido, para ellos es muy doloroso tener un hermano excluido. Cuando algún niño presenta déficit de atención, nerviosismo, insomnio, alguna enfermedad, tristeza, etc. puede que esté reivindicando a un hermano excluido, ya que son las dinámicas habituales que usan para comunicarnos su inquietud.

 

  • Gemelos

Otro caso frecuente son los abortos de un gemelo. Esta pérdida afecta seriamente al gemelo superviviente. Suelen irse en los primeros días de gestación por lo que la madre no sabe de su existencia. Para el sobreviviente supone un trauma que  arrastra desde su nacimiento, ya que su alma estuvo ligada al otro gemelo incluso antes de la concepción. Su pérdida supuso el primer trauma de su existencia. A lo largo de su vida lo va a evidenciar de diferentes formas.

 

La solución

Todas las dinámicas perturbadoras que genera un aborto sin reconocer se liberan reconociendo su existencia, por muy corta que ésta fuera, y dándole el lugar que le corresponde en la familia, el beneficio es inmediato para todo el sistema. Una vez hecho esto, cada miembro de la familia debe continuar aprovechando al máximo su vida, es la mejor forma de honrarlos. Permanecer en el dolor no tiene sentido e impide su tránsito hacia la Luz.

En los abortos provocados, lo idóneo sería que tras aceptar la responsabilidad, ambos padres le dieran su lugar o al menos la madre, así como colocar la energía que se movió entre los dos sistemas a los que iba a pertenecer. Esto dará la paz a todos los implicados y la vida podrá continuar. Otros hermanos, si los hubiere, no tendrán que llevar la carga del hermano excluido.

Mª Milagros Estanislao Quintanilla

Consteladora y Coach Personal